Génesis
Mi nombre es María de los Ángeles y Paula era una de mis tantas amigas, la habia conocido hace más de dos años y nuestra relación de amistad era completamente formal. Ella tenía su grupo de amigos y amigas y se sentía muy bien con ellos, yo por mi parte había llegado a ser un poco más solitaria, los desengaños me habían quitado la fe en el aspecto sentimental.
En las tarde, solía encontrar a Paula a la salida de la universidad y comenzamos a compartir distintos aspectos de la vida común de nuestra existencia. Ella tenía su novio con el cual formaba una relación poco estable, mas todavía le profesaba algo de cariño, pero ciertamente no era lo ideal en su vida.
Nuestra amistad, poco a poco, fue profundizando y nos fueron uniendo lazos y gustos comunes de la vida. Me agradaba mirar sus hermosos ojos oscuros que se encendian a la vivacidad de sus ideas, la expresiva tonalidad de su voz al expresar las ideas y cierta nobleza que adivinaba se anidaba en su corazón. Nuestros encuentros se hicieron con en paso del tiempo, más regulares y fuimos compenetrandonos en la vida de cada una.
Paula tomo cierta distancia de su novio y fue acercandose a mí de manera constante, en una amistad que ceñiase cada vez más. Nos agradaba conversar de temas de heroismo sentimental, de las uniones eternas en el tiempo, de la fidelidad, de los pactos secretos del amor y los sentimientos.
Según pasaba el tiempo, ella me fue atrapando en una blanca nube mágica que seducía mis pensamientos y hacía renacer la fuerza de una union sentimental. Ambas fuimos cayendo en esa encantadora ilusion de la amistad sincera y fuerte que roza los limites de amor.